La “Juve” remontó el marcador y empató 3-3 en su visita al Nápoles (ahora sexto), en encuentro atrasado correspondiente a la undécima jornada de la Serie A del fútbol italiano, y sacó dos puntos de ventaja a su escolta AC Milan al frente de la clasificación.

Los goles en el estadio de San Paolo los anotaron para los locales el eslovaco Marek Hamsik (23) y un doblete el macedonio Goran Pandev (40 y 68), mientras que para los visitantes lo hicieron Alessandro Matri (48), el paraguayo Marcelo Estigarribia (72) y Simone Pepe (79).
Con este resultado, la “Vecchia Signora” tiene 26 unidades en su haber, mientras que los napolitanos, que hubiesen podido desplazar al Palermo del quinto puesto, quedaron en el sexto pero con los mismos puntos (17) que la Roma (7º) y Catania (8º).
Emociones varias
En el minuto 17 el árbitro pitó un penal a favor de los anfitriones, pero el centrocampista ofensivo Hamsik falló en la ejecución, lanzando el balón por arriba del travesaño del arco de Gianluigi Buffon.
Sin embargo, sólo 6 minutos más tarde se reivindicó con las gradas y su equipo al marcar la apertura (23). Tras un tiro libre a favor de su equipo, un defensa del equipo piamontés despejó el balón de cabeza y lanzándose en paloma lo envió a las redes también con un cabezazo, aunque su posición era dudosa.
Más tarde, en el 40, el macedonio Pandev puso el 2-0, pero en la reanudación Alessandro Matri descontó y con 2-1 volvió el suspenso al estadio de San Paolo (48).
Pero tampoco duraría mucho, porque en el 68, Pandev recibió un pase-centro desde la derecha, dominó el balón y con una media vuelta se sacó de encima a su marcador para batir con clase el arco de la “Vecchia Signora”, y así lograr su doblete.
Notable recuperación
No obstante, en el 72, el volante izquierdo paraguayo Estigarribia logró el 3-2 abajo, y poco después Pepe volvió a poner toda la emoción en el duelo al conseguir la igualada 3-3 para los turineses (79).
El árbitro aseguró un verdadero festival de tarjetas amarillas, mostrando 7, 3 a los locales y 4 a los visitantes.
Este partido había sido postergado a causa de las fuertes lluvias que cayeron en la ciudad del sur de Italia, al punto que una parte del estadio había quedado por completo anegada. Hubo problemas de circulación del tráfico y en Génova, cuyo partido con el Inter también había sido postergado, hubo siete muertos por el fuerte temporal.








